La Homologación Jurídica en el Arbitraje Mercantil

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La Homologación Jurídica en el Arbitraje Mercantil

El arbitraje mercantil es una forma alternativa para solucionar controversias entre dos o más comerciantes. Recientemente ha cobrado relevancia esta figura jurídica pues debido a la globalización económica es costumbre de los comerciantes (sobre todo a los extranjeros) celebrar transacciones mercantiles en donde se inserte una cláusula de arbitraje o un acuerdo compromisorio en donde los interesados se ponen de acuerdo en designar a un Árbitro o Tribunal Arbitral para la interpretación o cumplimiento de ese acuerdo mercantil sin necesidad de acudir a los Juzgados a iniciar Juicios largos, contenciosos, costosos pues finalmente a los comerciantes les interesa continuar con su actividad y lo que necesitan es que alguien que no sea un Juzgado, les ayude a solucionar cualquier diferencia que pudiera suscitarse en su actividad mercantil.

Así las cosas, la Ley Modelo Uncitral sobre arbitraje comercial internacional aprobada por la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional ha servido de modelo para que muchos países lo adopten en su legislación.

En nuestro país el Arbitraje Mercantil se encuentra regulado en el Código de Comercio y establece los procedimientos arbitrales que las partes pueden utilizar en caso de que no hayan adoptado por un procedimiento específico y el mismo establece el idioma, el lugar, la ley aplicable, el numero de árbitros, los términos de las fases procesales arbitrales, excusas, recusación, etc.

El problema surge cuando aún estableciéndose el Tribunal Arbitral ya sea por un solo árbitro o varios (nunca debe ser par) y éste Tribunal dicta acuerdos o resoluciones que deben acatarse por los interesados pues así lo aceptaron en su momento y sin embargo, alguno de ellos no desea cumplirlo; la rigidez de nuestro sistema mexicano ha provocado que en muchas ocasiones tengan las partes la necesidad de acudir a homologar esas resoluciones al Tribunal Judicial. Esto es, que exista un reconocimiento judicial respecto de las resoluciones dictadas por los particulares, derivados del procedimiento arbitral, ya sea por una impugnación, dentro de una medida cautelar o cuando exista una ejecución de laudo.

Luego entonces, el Tribunal Arbitral tiene facultades para resolver una controversia mercantil, pero carece de facultades ejecutoras para hacer valer sus propios Laudos y es menestar acudir a los Órganos Jurisdiccionales para su homologación es decir, para su reconocimiento y en su caso, para su ejecución ya que como Autoridad Judicial es el único facultado para obtener su cumplimiento aun ejerciendo el uso de la fuerza pública.

1 Comment

  1. Leticia dice:

    Muy claro y preciso mi estimada Licenciada 👩‍🎓 felicidades 🍾🎈🎉🎊

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